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La alimentación y el estrés

Mirad la foto de al lado. Bueno, es un poco exagerado: comer, beber, conducir y hablar por el móvil al mismo tiempo …. pero ¿verdad que es la viva imagen del estrés, ese acompañante molesto que -ya estamos en octubre- empieza a rondarnos?

Marisol Domínguez, de Viladiet nos ha enviado este artículo sobre cómo la alimentación puede ayudar a combatirlo.

En períodos de estrés se suele  consumir más cafeína (café, coca-cola, red-bull), carbohidratos simples (bollería, pastelería, chocolates, helados, etc) y alcohol, que provoca sensación de excitación y altera el sistema nervioso. Si esta ingesta es repetitiva, con el tiempo puede aumentar el nerviosismo, la astenia (cansancio) y la falta de energía. Y es un pez que se muerde la cola, estrés que genera más estres.

Cuidar nuestra alimentación puede servirnos para romper este círculo vicios y corregir desequilibrios.
Algunos alimentos que contienen nutrientes interesantes para disminuir el estrés son los vegetales de hoja verde, la yema de huevo, las leguminosas, los pescados azules, la levadura de cerveza, la lecitina de soja, el germen de trigo, los cereales integrales, la leche, las semillas de sésamo y de calabaza, etc.

Es recomendable no abusar de la sal de mesa ni de alimentos ricos en ella como embutidos y quesos curados, ya que un consumo excesivo agrava el desequilibrio de los minerales, sodio y potasio, producido por el estrés. En el mundo de la fitoterapia existen diversos ingredientes naturales de acción tranquilizante, sedante suave, relajantes o precursores de las hormonas ”antiestrés” que contribuyen a disminuir la fatiga muscular y mental como: la tila, la valeriana, la melisa, el azahar, la hierba luisa, la lavanda, el lúpulo, el garum armoricum, etc.

Además, es importante no olvidarse de otro pilar básico para hacer frente al estrés que es la práctica de ejercicio físico con el objetivo de relajar la tensión global del cuerpo que se acumula por las actividades diarias. Todas las técnicas de relajación son válidas para conseguir aliviar nuestro organismo y recargar energía, puedes practicar yoga, pilates, natación o simplemente salir a dar un paseo diariamente.

Observar cuáles son nuestros hábitos de vida nos orientará a la hora de intentar reducir el estrés generado, para ello establecemos una serie de consejos que pueden ser de mucha utilidad: dormir una media de 7-8 horas al día, evitar fumar, regularizar los horarios de comidas y hacer como mínimo 5 ingestas con alimentos variados, comer sentado en la mesa y masticar despacio, sin televisores y móviles encendidos; no abusar de alcohol, ni de las bebidas azucaradas y/o excitantes, evitar las comidas copiosas ricas en grasas y azúcares, mantener el buen estado de hidratación bebiendo 1,5-2 litros de agua al día, reforzar tu actitud positiva y practicar actividad física de forma regular.

Controlar tu nivel de estrés es una inversión en salud.

Marisol Domínguez, Viladiet de Naturhouse

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    1 comentari
    1. Leve-օs еm um estojo rigido. Ѕhow dᥱ bola!
      ᗪe cartao.

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